El proceso
El proceso
Llamamos infraestructura territorial a la capacidad estable de conectar personas, comunidades, conocimiento, proyectos y recursos para actuar colectivamente.
Por qué surge
El proceso responde a una desconexión de fondo entre alimentación, territorio, comunidad y futuro: pérdida de soberanía alimentaria, debilitamiento del tejido rural, dependencia de cadenas globales y dificultad para imaginar modelos de futuro habitables desde el propio territorio. La biorrexión tiene recursos agroalimentarios, cultura marítimo-terrestre, memoria campesina y marinera, paisaje y redes comunitarias, pero estos elementos no siempre aparecen conectados como parte de un mismo proyecto territorial.
La alimentación como palanca
La alimentación se entiende aquí en sentido amplio: no solo producción, distribución o consumo, sino una infraestructura cultural, social, ecológica y económica que conecta paisaje, identidad, comunidad, salud, energía, conocimiento y formas de vida.
Qué entendemos por infraestructura territorial
Llamamos infraestructura territorial a la capacidad estable de conectar personas, comunidades, conocimiento, proyectos y recursos para actuar colectivamente.
Trece años construyendo capacidad territorial
- 2013–2017
Alimentación, cultura y comunicación
PRATO_DO ensaya formatos de gastronomía responsable, educación, divulgación, diseño de experiencias y relación directa con productores y comunidades.
- 2018–2022
Escucha y conexión territorial
EoAlimenta, Vivemar, el trabajo con la UNED de Viveiro y el aprendizaje sobre fundaciones comunitarias amplían el proceso hacia el mapeo, la cultura marítima y fluvial, la formación y la participación.
- 2023–2025
Experimentación territorial
ComerEO, Viveiro Sostible y A Mariña Lab conectan investigación, juventud, producción, consumo, innovación social y gobernanza territorial.
- 2025–2026
Escala biorregional
Se activan colaboraciones con universidades, fundaciones, redes de aprendizaje e iniciativas locales, generando nuevas oportunidades de cooperación entre territorios.
El resultado no es únicamente un listado de proyectos: es conocimiento situado, relaciones de confianza, metodologías, capacidad de comunicación, documentación y una red de iniciativas con potencial para madurar.
De PRATO_DO a A Mariña Lab y a la Biorrexión Cantábrica
PRATO_DO es el laboratorio de ideas para la transición alimentaria que impulsa y sostiene el proceso. A Mariña Lab es el laboratorio vivo territorial desde el que comienza la evolución hacia la Biorrexión Cantábrica.
La fase de consolidación 2026–2027
Entre 2026 y 2027 el proceso se concentra en dos frentes: dotar a la Biorrexión Cantábrica de una estructura propia y asegurar los recursos que permitan sostener el trabajo de tejido territorial. Sobre esa base se abre la gobernanza a las iniciativas del territorio.
Horizonte 2050
En el horizonte de 2050, el proceso aspira a haber contribuido a sistemas alimentarios más resilientes y territorializados, comunidades más conectadas con su paisaje y su cultura, nuevas economías locales vinculadas a la agroecología y la regeneración, e infraestructuras comunitarias para experimentar modelos de vida más sostenibles, junto a una red estable de conocimiento compartido con otros territorios.
Líneas de trabajo
Activar el ecosistema territorial
Reconocer, conectar y fortalecer el ecosistema vivo que ya existe en la biorrexión, para que el territorio pueda reconocerse como un ecosistema consciente capaz de imaginar su propio futuro.
Construir nodos de vida regenerativa
Experimentar nuevas formas de relación entre alimentación, territorio y comunidad en lugares reales: producción agroecológica, circuitos cortos, cultura, comunidad y gobernanza.
Convertir el territorio en conocimiento
Transformar la experiencia territorial en aprendizaje transferible: documentar procesos, aplicar análisis sistémico y compartir lo aprendido con otros territorios.